jueves, 23 de marzo de 2023

Baguales: los caballos salvajes de Argentina

Descendientes de los caballos traídos de España cuando Argentina era una provincia española

Los caballos salvajes en Argentina son una imagen icónica del paisaje de las llanuras y regiones rurales del país. Estos majestuosos animales, también conocidos como "baguales", son descendientes de los caballos traídos de España cuando Argentina era una provincia española. A diferencia de los caballos domésticos, los baguales no tienen dueño y viven libres en la naturaleza.

La presencia de caballos salvajes en Argentina se debe en gran medida a la falta de regulación y control de la cría y tenencia de animales domésticos. Con el tiempo, muchos caballos han escapado de sus corrales y se han cruzado con caballos salvajes, creando nuevas generaciones de baguales. También hay casos de gauchos que liberan a sus caballos en la naturaleza.

Los caballos salvajes son un símbolo de libertad y vida en las llanuras de Argentina. Muchos turistas visitan las zonas rurales del país para verlos y fotografiarlos en su hábitat natural. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que los baguales pueden ser peligrosos si uno se acerca demasiado a ellos o los provoca, por lo que es importante mantener una distancia de seguridad.

A pesar de su belleza y popularidad, los caballos salvajes de Argentina también pueden suponer un problema para agricultores y ganaderos. Algunos baguales pueden causar daños en cultivos y pastos y, en algunos casos, incluso atacar al ganado. Por este motivo, en algunas regiones se han realizado esfuerzos para controlar la población de caballos salvajes.

Los baguales en El Hombre del Rey

En El Hombre del Rey los baguales son, en buena parte, los caballos que usan los indios araucanos para sus desplazamientos y en los combates contra el ejercito argentino.

Los caballos salvajes o asilvestrados en otras latitudes

En otras zona de América a los caballos equivalentes a los baguales se les llama mustang (de mesteño) o cimarrones, ambos términos de origen español.


Nota: La imagen que ilustra este articulo ha sido extraída de la web de Rebel Viajes



jueves, 2 de febrero de 2023

El general Custer: El héroe sanguinario del 7º Regimiento de Caballería de Fuerte Lincoln

Vencido por Toro Sentado en la Batalla de Little Big Horn

El general Custer, o George Armstrong Custer, fue un militar estadounidense que participó en las Guerras Indias del Oeste. Siendo su episodio más conocido en ellas "la masacre de Custer", cuyo nombre oficial es Batalla de Little Bighorn. Seguro que ya te suena por una “icónica” película protagonizada por Errol Flynn.

Custer nació en Ohio en una familia de granjeros, e ingresó en la Academia Militar de West Point. Durente la Guerra se Secesión de Estados Unidos, luchó en el bando de la Unión, consiguiendo durante la misma ser ascendido a general de brigada.

Después de la Guerra Civil, el general Custer fue destinado al Oeste, donde participó en diversas campañas contra los nativos americanos. Su estrategia consistía en perseguir y atacar a los grupos de indígenas, en lugar de mantener una posición defensiva. Esta táctica resultó en algunas victorias iniciales, pero también en su trágica derrota en la Batalla de Little Bighorn en 1876.

La Batalla de Little Bighorn se considera una de las peores derrotas del ejército estadounidense en la historia de las Guerras Indias. Custer y sus hombres fueron superados en número por los guerreros Sioux y Cheyenne, y murieron todos en el campo de batalla. Este desastre hizo que la imagen idealizada que se tenía de Custer en EEUU, como un héroe nacional, cambió de forma drástica después de esta derrota, y su legado se vio empañado por la masacre de los indios y la arrogancia que muchos vieron en su modelo de liderazgo.

A pesar de las polémicas, el general Custer se convirtió en un personaje histórico fascinante para la cultura popular. Su vida y su muerte han sido retratadas en numerosas películas entre las que Murieron con las botas puestas, de Raoul Walsh y Reeves Eason, y protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, es, posiblemente, la más conocida de todas; hay que añadir también libros y series de televisión. La historia de Custer sigue siendo objeto de debate y controversia, y su legado como uno de los principales actores en la lucha contra los nativos de norteamérica permanece en la memoria colectiva de Estados Unidos.

Como es obvio, en El Hombre del Rey no aparece el general Custer, ya que, por una parte falleció unos años antes de cuando ocurre esta historia, ya que falleció unos años antes de los acontecimientos de la historia y no es relevante geográficamente hablando. En todo caso aparece por la coincidencia en lo que se estaba ocurriendo en América del Norte y el Cono Sur, en Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, es decir, el exterminio sistemático premeditado y programado por del Estado de parte su población en todos ellos, básicamente por intereses económicos de sus respectivas élites.


Nota: La imagen que ilustra este articulo ha sido extraída de la web: https://picryl.com


lunes, 22 de agosto de 2022

Confirmado: HBO no producirá una serie, ni una película, de El Hombre del Rey en 2022

HBO lleva tiempo desarrollando series basadas en novelas. Por un lado, porque no todo depende de los guionistas, que a veces se ven atrapados en el bucle y crean series similares, porque los guionistas son personas que tienen sus propios gustos, aficiones, preferencias, criterios, etc., y todo ello se refleja en su escritura, aunque formen un grupo de trabajo muy profesional, objetivo e independiente. Esto significa que la nueva "fuerza vital" la aporta el autor literario, aunque luego sea el mismo grupo de guionistas el que se encargue de adaptar la novela para llevarla a la pantalla de forma adecuada.

Por otro lado, este tipo de acción sobre una novela de éxito también ayuda a la plataforma a atraer más clientes, ya que algunos lectores de esta novela masiva quieren ver cómo se ve en la televisión, aunque no les guste especialmente este tipo de programas. Además, hay personas que conocen la novela pero no la han leído y quieren aprovechar la oportunidad de verla en televisión, que puede gustarles más que el libro original.

Algunas de las series de gran repercusión disponibles actualmente en HBO que están basadas en la novela:

  • Chernobyl, o lo que es lo mismo, los hechos que comenzaron el 26 de abril de 1986, expuesto en el ensayo, que no novela, Voces de Chernobyl de la Premio Novel de Literatura Svetlana Aleksiévich.

  • The Leftovers, esta serie tiene su origen un libro homónimo de Tom Perrotta, quien tiene de detalle de que, además de novelista, también es guionista, entre otras de esta misma historia.

  • Heridas abiertas, mismo titulo que la obra original de Gillian Flynn.

  • Patria, en este caso se basa en la novela, del mismo nombre, de Fernando Aramburu, narrando las problemática en el País Vasco en los que los años en ETA estaba su apogeo.

  • Juego de tronos, ¿hay algo qué decir de Juego de Tronos?

Como indica el título de este texto, a estas alturas de 2022 no habrá ni serie ni película basada en la novela El Hombre del Rey, una historia de acción y suspense donde no falta la romance y la intriga; aunque podría ser un proyecto muy interesante, el autor aún no ha hablado de su realización con los representantes de HBO en España.


lunes, 7 de marzo de 2022

La Rioja: entre Corona Australis y Montevideo

La Rioja es una ciudad ubicada en la provincia de La Rioja, en el noroeste de Argentina. Es la capital de la provincia y se encuentra a orillas del río La Rioja. La ciudad cuenta con una población de alrededor de 180.000 habitantes y es un importante centro económico, político y cultural en la región.

La Rioja es conocida por su rica historia y su patrimonio cultural. La ciudad fue fundada en 1591 por el español Juan Ramírez de Velasco, y desde entonces ha sido un importante centro de comercio y cultura en la región. La ciudad cuenta con varios museos, galerías de arte, teatros y festivales culturales que celebran la historia y la cultura de la provincia.

Además de su patrimonio cultural, La Rioja es famosa por su hermoso paisaje natural. La ciudad se encuentra en el Valle de los Ciénegas, rodeada por los cerros Velasco, Famatina y los llanos del Este. Los visitantes pueden disfrutar de diversas actividades al aire libre como el senderismo, la pesca, la caza y el turismo de aventura en el Parque Nacional Talampaya, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad.

La Rioja también es conocida por su producción vitivinícola, con una gran cantidad de bodegas en la región que producen algunos de los mejores vinos de Argentina. Los visitantes pueden recorrer las bodegas y degustar los vinos, así como también disfrutar de la gastronomía local que combina sabores auténticos y tradicionales.

En El Hombre del Rey la ciudad de La Rioja aparece al encontrarse en el camino de vuelta de Esteban, desde la Hacienda Corona Australis hacia Buenos Aires y Montevideo.


Nota: La imagen ha sido enlazada desde la web catadelvino.com


jueves, 4 de noviembre de 2021

Solo por una vez, déjame, mirarte, con mis propios ojos

En la última secuencia en la que aparece con vida Darth Vader en el Retorno del Jedi, después del combate con Luke, tras el cual agoniza por las heridas sufridas en su ataque al Emperador, se produce este breve, y ya mítico, diálogo:

- Luke, ayúdame, a quitarme, la máscara -dice Vader mal herido y agonizante en el suelo.

- Pero morirás – responde Luke contrariado.

- Nada, puede impedir eso ya -responde su padre, con la voz entrecortada-. Solo por una vez -hizo una pausa-, dejame -le faltaba el aliento-, mirarte, con mis propios ojos -sentencia, mientras Luke, atendiendo a sus deseos, a su pesar, le retira el artefacto facial-. Ahora vete, hijo mio. Dejame… -concluye Darth Vader.

Aunque como todos sabemos Luke no hace caso a su padre, pese al fallecimiento de éste.


Si has visto La Guerra de las Galaxias, El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, ese diálogo ya lo conocías, y si no las has visto, pues te recomiendo que lo hagas, son las auténticas. Aunque también te estarás preguntando que pinta aquí la muerte de Darth Vader…

Sencillo, en esa secuencia Vader le pide a Luke verlo con sus propios ojos, y eso es lo que te dice este texto, que si te gusta la aventura, el suspense, la historia, la intriga, las historias de otros mundos, tienes que leer El Hombre del Rey, porque encontrarás todo eso y mucho más. Ya el orden en que lo hagas es cosa tuya, puedes leerte esta novela y después ver las tres películas de Darth y Luke; puedes ver las tres películas y después leerte esta novela; o ir intercalando lectura y películas. Aunque esta última opción te va a resultar complicada, pues una vez empieces a leer ya no lo vas a dejar hasta llegar a la página 190, donde está el punto y final.



lunes, 11 de octubre de 2021

Los Pueblos Originarios: de Indios Americanos a entes etéreos

Sumario

Como es sabido por todo el mundo, Colón llegó a América creyendo que había ido a algún punto periférico de Asia. De ahí el nombre inicial de “Las Indias” y que a sus habitantes se les llamara “indios”. Conforme avanzó el tiempo y se dieron cuenta que aquello no parecía ser una zona de Asia, sino de “otro sitio”, gentes como Cortés o Pizarro, en un principio, continuaron la exploración intentando encontrar el camino que les permitiera dejar atrás aquellas tierras para poder llegar a China e India, el objetivo inicial del viaje de Colón.

Aquel objetivo de llegar al otro lado, conforme se fue descubriendo el Nuevo Mundo, fue quedando de lado. Aunque al final se consiguió, primero con la vuelta al mundo de Magallanes y el Cano, y después con el tornaviaje de Urdaneta, que completó el proyecto inicial, y las mercancías de China, India y el resto de Asia llegaron en el Galeón de Manila a la Nueva España y de allí al Virreino del Perú y a Europa.

Los indios americanos estuvieron muy presentes en todos esos hechos, y muchos más, ya que aunque se dice que América la conquistaron los españoles, eso no es cierto, América la conquistaron los indios con los españoles. En aquella época, al igual que hoy, España era un país de población escasa, y en consecuencia al llegar al Nuevo Mundo lo que se buscaba por Cortés y Pizarro, y los que les siguieron, eran alianzas con los nativos.

Estas alianzas podían ser por matrimonios con los miembros destacados de esas sociedades, por apoyo militar contra sus vecinos enemigos, o por apoyo diplomático con esos otros vecinos, pero el objetivo siempre era conseguir gente. Para ello los nativos debían aceptar el cristianismo, bautizarse, y por “Las Leyes de Burgos” o “Leyes de Indias”, ya eran españoles como los nacidos en Valladolid o Albacete.

Esos indios, ya españoles, fueron los que conquistaron a los aztecas, los que vencieron a los incas, que se adentraron en la conquista de Chile, los que aseguraron el Rio del Plata y las actuales Colombia y Venezuela, los que iban en el Galeón de Manila, los que se enfrentaron a los samuráis japoneses en Filipinas… los que iban a España a departir asuntos de Estado con los reyes. Esos indios que fueron generales, obispos, nobles, terratenientes, emprendedores, artesanos…

Los indios eran la pieza fundamental para que América funcionara, pues al contrario que EEUU, y también, más tarde, Argentina, Chile, Uruguay, Venezuela o México, durante la época virreinal la emigración de Europa estaba muy controlada. Por un lado porque todo el mundo en España no se podía ir a “Las Indias”, o de lo contrario no habría quien la hiciera “funcionar”; y por otro los extranjeros tampoco podían aparecer tal cual en una playa, las guerras con Inglaterra, Holanda o Francia eran continuas, y sus banderas en el horizonte eran preludio de batalla o escaramuza.

Los indios en las guerras de independencia en América

Cuando comenzaron los procesos de independencia en los distintos territorios de la América Española, para asombro de los “libertadores” y próceres de las nuevas patrias, los nativos se pusieron de parte de las fuerzas realistas, y junto a ellas combatieron a los nuevos poderes emergentes. Tal como de indica, por ejemplo, en la Gazeta Ministerial de Chile del sábado 13 de marzo de 1819:

"Las valientes tribus de Arauco, y demás indígenas de la parte meridional, prodigaron su sangre por más de tres centurias defendiendo su libertad contra el mismo enemigo que hoy es nuestro. ¿Quién no creería que estos pueblos fuesen nuestros aliados en la lid a que nos obligó el enemigo común? Sin embargo, siendo idénticos nuestros derechos, disgustados por ciertos accidentes inevitables en guerra de revolución, se dejaron seducir de los jefes españoles. Esos guerreros, émulos de los antiguos espartanos en su entusiasmo por la independencia, combatieron encarnizadamente contra nuestras armas, unidos al ejército real, sin más fruto que el retardar algo nuestras empresas y ver correr arroyos de sangre de los descendientes de Caupolicán, Tucapel, Colocolo, Galvarino, Lautaro y demás héroes, que con proezas brillantes inmortalizaron su fama."

Es decir, que quienes combatieron a Valdivia por ser, supuestamente, malvado, despiadado, sanguinario, cruel y cualquier otro calificativo del mismo carácter que se le quiera añadir; que durante la mayor parte de tiempo que aquellas tierras estuvieron bajo administración española, entre tratado y tratado de paz, mantuvieron diversas guerras con las fuerzas del Imperio. Los araucanos, hoy llamados mapuches, cuando llegó el momento de romper con todo, de aplastar a su “enemigo” de siglos, resulta que se unieron a él para combatir a los nuevos “libertadores”, como también hicieron los pincheira y los propios gauchos en Argentina. ¿Por qué?

Este alinearse con la administración realista, no fue un hecho aislado en Chile y Argentina:

En lo que hoy es Ecuador, los caciques de la sierra centro se decantaron por las fuerzas realistas, dirigidos, entre otros, por Quinchuela o Sefla y Oro.

La actual Colombia también tiene a sus “héroes olvidados”, se podría hablar de, por ejemplo, Agustín Agualongo, indio y coronel del Ejército Real, que falleció fusilado por los “libertadores” en Popayán, tras el frustrado asalto a Barbacoas en mayo de 1824.

Otro personaje silenciado, en este caso en el actual Perú, el indio Antonio Huachaca, que era campesino quechua cuando empezó la guerra y que la terminó como General de Brigada del ejército realista.

La relación de personajes indígenas que lucharon contra los “libertadores” en el Ejército Real es mucho más extensa. Todos los países actuales tienen sus caciques, coroneles o generales indios, o lo que es lo mismo, en la tropa su número es incalculable. ¿Y por qué? Volviendo a la pregunta realizada más arriba. Porque los indios eran conscientes de que las estructuras y autoridades virreinales, bajo gobierno español, con “Las Leyes de Indias” eran su única protección ante el saqueo y miseria que les traerían las ambiciones de los criollos en el poder, sin el contrapeso real.

Pese a todo, las fuerzas realistas fueron perdiendo batallas y al final las guerras. Los insurgentes locales estaban apoyados por Inglaterra y Francia, que les aportaban equipo y tropas o atacaban los distintos puertos de las Américas, e incluso intentaron varias invasiones como, entre otras, en Buenos Aires o La Habana. Circunstancias que obligaban a que no todos los efectivos disponibles se pudieran dedicar a la lucha contra los traidores. Esto llevó a que los indios, unas veces por perder en combate, otras porque su comarca era conquistada, y otras por promesas de los criollos, fueran cambiando de bando o dejando de luchar.

Las promesas de los criollos, como las de Simón Bolívar, en 1819 tras la batalla de Boyacá, cuando firmó la ley que reconocía a los indios sus títulos de propiedad de sus tierras, otorgados por las autoridades del Virreino del Perú y del Virreino de Nueva Granada. Aunque poco tiempo después y en virtud de la libertad de los particulares, criollos y emigrantes, para poder tener tierras en propiedad, comenzó la expulsión de los indios de sus propiedades, que les habían sido otorgadas por el rey y reconocidas como suyas por Bolívar, y los que se resistían al desalojo fueron exterminados, eso sí, en nombre de la libertad y bajo el lema «ilustraran, depuraran y equilibraran las razas», la carnicería comenzó, en Colombia y Venezuela, allá por 1848-50. Las promesas de los “libertadores” a los indios no duraron ni treinta años, (Y ellos lo sabían…).

El exterminio de los indios americanos

Como ya queda en el párrafo anterior, las promesas de Bolívar y los suyos a los indios de Nueva Gradada duraron muy poco. Las palabras de las lleva el viento, los títulos de propiedad se queman, pero las tierras permanecen… y se “equilibraran las razas”.

De Estados Unidos sobra hablar de este asunto, desde que se inventó el cine nos están vendiendo sin cesar la “conquista del oeste”, la “forja de una nación”, el “nacimiento de una nación”, y demás eufemismos para no decir genocidio de indios. De eso se culpa a otros que cargan con leyenda negra. Aunque los indios de Nuevo México, Texas, Arizona, Colorado, California… hablaran español estuvieran bautizados, fueran a misa, vivieran en casas de adobe organizadas en pueblos alrededor de una misión, y tuvieran títulos de propiedad de sus tierras, se dedicaran a la agricultura y la ganadería… todo eso se soluciona con el archiconocido toque de corneta de carga de la caballería, partidas de colonos que salen a matar indios, o las carretas haciendo un círculo mientras los indios dan vueltas alrededor para que practiquen el “tiro al pichón” mientras esperan el proverbial toque de corneta. Son los wéstern.

Aunque México tampoco se queda corto en este aspecto, en relación a su vecino y ladrón territorial del norte. Empezaron en 1821 con los Comanches en Texas y Nuevo México; siguieron en 1824 matando indígenas chumash y yokut en California; continuaron en 1837 con la guerra del Chimayó en Nuevo México y Texas; en 1847 le cogieron el gusto y no cesaron las hostilidades hasta 1933 contra los mayas en Yucatán, y por cierto en esta “operación” también participó Guatemala al otro lado de la frontera. Pero como las “buenas costumbres” nunca hay que perderlas, en Chiapas continúa la situación militarizada, las actuaciones de los grupos paramilitares, las autodefensas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional… hasta el punto de que una delegación zapatista, “La Extemporánea“, en septiembre de 2021 ha estado de gira por distintas capitales de Europa para visibilizar su situación en México.

Por su parte en Chile, las promesas del Parlamento de Concepción de 1811, o las de 1819, también en Concepción, cuando se les prometía “...vais a formar con nosotros un cuerpo de nación”, publicado en la Gazeta Ministerial de Chile de 30 de enero de 1819, para 1861 ya se las había llevado el viento. En ese año Chile comenzaba la llamada “Pacificación de la Araucanía”, por la que entraron en guerra con los indios abajinos, arribanos, costinos, mapuches, pehuenches y demás pueblos que habitaban la auracanía y zonas colindantes. Esta guerra se dio por finalizada en 1883, de forma oficial, aunque la cuestión mapuche sigue vigente en hoy en Chile.

Argentina tampoco es una excepción en esta macabra lista. Comenzó sus guerras indias en 1833 con la campaña de Juan Manuel de Rosas y las dio por finalizadas, de forma oficial, el 31 de diciembre 1917 cuando se consideró concluida la Conquista del Chaco. Aunque en ese periodo de ochenta y cinco años, la campaña estrella de exterminio indígena fue la protagonizada por Julio Argentino Roca, la Guerra del Desierto, que se desarrolló de 1878 a 1885, durante la que la República Argentina se anexionó los territorios de La pampa y la Patagonia.

El caso de Uruguay ya es la rehostia en verso. En el momento de su independencia los indios charrúas, los guaraníes y otras etnias apoyaron a los “libertadores” contra los realistas, y después contra los portugueses cuando estos, desde Brasil, invadieron Uruguay. Estamos más o menos por 1816. En 1830 quedó constituida la República del Uruguay, o como es su nombre completo y correcto “República Oriental del Uruguay”. En ese momento el gobierno decretó un programa de erradicación del indio al que consideraban la causa del atraso del país, siendo necesaria su aniquilación para que la nación pueda progresar. El punto culminante fue la “Masacre de Salsipuedes”, el nombre se las trae, donde el ejército de Uruguay, con su primer presidente al frente, el General Fructuoso Rivera, convocó a todos los caciques charrúas, que acudieron con todos sus efectivos, para preparar un ataque contra Brasil. En realidad se trataba de una emboscada contra sus propios indios, a los que mataron de forma despiadada. Según las cifras oficiales uruguayas, en Salsipuedes murieron cuarenta indios. Pocos parecen cuando desde ese día, el 2 de abril de 1831, Uruguay es un país que se considera limpio de indígenas. Es decir, en Salsipuedes los mataron a prácticamente todos, los que estaban en condiciones de guerrear, en una sola matanza. Al resto, mujeres, niños y viejos, en cacerías sucesivas. Los indios del Uruguay habían superado la “conquista”, las epidemias de sarampión y viruela, habían sido españoles durante casi 300 años, apoyado una guerra de independencia… y en un solo día la República del Uruguay, en su primer año de existencia, los exterminó. El porcentaje oficial de población nativa en Uruguay es del 0,0%, no como el licor que les dieron en la noche del 1 de abril de 1830, los emborracharon, para que llegada la hora no opusieran resistencia.

El otro primo hermano en estas lides fue Paraguay, quien solo o en compañía también hizo sus “pinitos” con los indios. Por ejemplo en la guerra de la Conquista del Chaco, donde colaboró con Argentina en la “limpieza” del territorio; o en la Guerra del Chaco de 1932, tras la cual se anexionó unos doscientos treinta y cinco mil kilómetros de territorio, hasta entonces de Bolivia, y como suele ser habitual en estos casos, los parias fueron los que más perdieron, entre otras cosas porque fue una guerra de patrias defendidas, en ambos lados, por gran cantidad de indios en la tropa, que fueron la carne de cañón (aunque sus oficiales decían que no entendían eso de “la patria”), hasta las negociaciones de Buenos Aires en 1938.

Llegados a Bolivia, este caso fue caso aparte. Tras las independencias, hay que recordar que ni el Bajo Perú ni el Alto Perú querían la independencia, fue impuesta con las invasiones de Bolívar por el Norte y San Martín por el mar en Lima, tras la cual el país se partió y el Alto pasó a ser Bolivia; las tensiones entre indios y no indios fueron muy frecuentes e importantes. Pudiéndose destacar, por ejemplo, la revolución de 1899 donde uno de los lemas de los indios, principalmente los aimara, era el “exterminio de la raza blanca”. Tensiones que no han desaparecido a día de hoy, pues sin ir más lejos, tras el golpe de Estado de noviembre de 2019 que expulsó del gobierno a Evo Morales, la represión y matanzas de indios estuvieron al orden del día.

El nacimiento de los etéreos pueblos originarios

Hasta hace un tiempo, en América se hablaba de aztecas, mayas, incas, apaches, mapuches, tlaxcaltecas, aimaras, chankasm, olmecas, quechuas, charrúas, comanches… o en conjunto Indios Americanos. Hasta que hace un tiempo, desde Argentina y Chile, comenzó a salir el término “Pueblos Originarios”, una lavativa mental para limpiar sus conciencias por el exterminio de sus indígenas.

Las Guerras del Desierto, Salsipuedes, el Chaco, la Pacificación de la Araucanía, el Chimayó y muchas otras, no fueron desarrolladas por los salvajes españoles sedientos de sangre y oro, que llegaron a América en el siglo XV, saliendo de la Edad Media. No, estos dejaron nuevos países llenos de población indígena, de ahí las “necesidades” que estas nuevas naciones tuvieron.

Naciones civilizadas y modernas, que ya conocían la supuesta historia de siglos atrás. En muchos aspectos en el momento de sus independencias eran punteras en muchas áreas del conocimiento, faros del mundo. Que sin embargo durante todo el siglo XIX planificaron el exterminio de parte de su población, de parte de sus nacionales a los que les habían prometido igualdad, derechos y la nacionalidad de las nuevas naciones.

No fue por desconocimiento, no fue por ignorancia, no fue por la época, no fue por retales finales de la Edad Media, no fue por el choque de civilizaciones, no fue por las enfermedades, no fue por epidemias: fue por planificación política y arquitectura social. Tanto, que parte de esas guerras se continuaron desarrollando durante buena parte del siglo XX. Es más, a día de hoy, ya entrado el siglo XXI, en esos mismos países se sigue reprimiendo a los indios, en ocasiones se les persigue, y otras se les mata con excusas más o menos veladas.

La Leyenda Negra hacia España sigue y seguirá ahí, quienes la crearon son muy buenos con el marketing y la supieron vender muy bien. Pero lo que es cierto, es que hace dos cientos años de las independencias de aquellas nuevas naciones que iban a llevar la paz, el bienestar y el progreso a sus ciudadanos, y desde entonces no han dejado de matarlos. A los indios. ¿Esta leyenda es negra, roja, mulata, mestiza…?

Pero desde hace un tiempo aparecen los “Pueblos Originarios” ¿Originarios de dónde? ¿De Marte, de La Luna, de Casiopea? Antes eran Indios Americanos, ahora son “Pueblos Originarios”. ¿Pueblos Originarios? ¿Ya no son mapuches, ni aimaras, ni mayas, ni siux…? ¿Se han diluido en algún ácido? ¿Les han echado disolvente? Pueblos Originarios, término con el que algunos se llenan la boca, pero que no es nada, es borrar la identidad de todos esos pueblos, dejarlos en algo etéreo, intangible, indefinido… borrarlos.

Pueblos Originarios, los incluye a todos, pero no es nada y no es ninguno.

...es como cuando un indio andino te vende artesanía, pero no suya sino de los “indios de las praderas”, y tras él tiene un póster en tela con un indio emplumado a caballo, que en la parte alta lleva escrito “Sitting Bull,”, y esa tela, en la etiqueta, de atrás pone “Made in Pakistan”. Le preguntas quien es ese, y te dice que “es Sitting Bull, un indio de América”. Por su puesto cuando dice América se está refiriendo a EEUU, porque él no es americano. ¡Bravo por los libertadores!!.

El fantasma de los delirios imperiales

Ni hay fantasmas ni delirios en este texto, más bien muestra los despojos de los restos de un imperio, y lo mejor de todo para quienes vean “Leyenda Negra”, “Leyenda Rosa” o desvaríos como los de Fray Bartolomé de las Casas, es que este texto está basado en documentación publicada por, o en, diversas universidades desde La Tierra del Fuego hasta el Rio Grande.


sábado, 11 de septiembre de 2021

Los orígenes de El Hombre del Rey VIII: La unión de comentarios

Lo ya contado no tuvo en un único momento o en un periodo de tiempo breve, todo lo contrario, fueron comentarios, anécdotas, conversaciones que se dieron entre 1993 y 2011. Una constante a lo largo de 18 años, en distintos lugares, en diversas situaciones, con varias personas muy diferentes… algunos de esos comentarios quedaron en la memoria como si hubieran sido grabados a fuego, de otros quedaron en notas manuscritas para evitar su alteración por el tiempo.

Aunque, en un principio, nunca fue el objetivo de esas conversaciones, y su recuerdo, el escribir una novela. Después, algún día, no se sabe bien porqué, la causa o el motivo, pero una idea comienza a rondar por la cabeza. A darle vueltas y más vueltas. Un rumrum que no va. Que trae frases, que forma personajes, que pronuncia nombres, que busca lugares…

El 2 de julio de 2016 comenzó a tomar forma con el tableteo sobre un viejo teclado mecánico IBM KB-7953, horas, días, semanas, meses, re-escrituras, lectores “beta”, opiniones, hasta que quedó terminado. ¿Cuándo? Es la última frase después del punto y final.

...ya sabes el origen de El Hombre del Rey, espero que te guste.